Alquilar coche en Ámsterdam: Guía práctica, consejos y rutas
Alquilar coche en Ámsterdam: Guía práctica, consejos y rutas
Contenidos de esta página sobre Amsterdam
- ¿Merece la pena alquilar un coche en Ámsterdam?
- Cómo reservamos: nuestra experiencia con Discovercars
- Lo que debes saber antes de conducir en Países Bajos
- Consejos prácticos para tu alquiler de coches en Ámsterdam
- Rutas para hacer con un coche de alquiler desde Ámsterdam
- Conclusión: el coche te abre otro país

Ámsterdam es una ciudad que enamora desde que ves el primer canal. Las bicicletas, los tranvías, los barcos… todo invita a moverse de otra manera. Y sin embargo, hay un momento en el que te das cuenta de que si quieres de verdad ver los Países Bajos (no solo su capital) necesitas un coche. Ese fue exactamente nuestro caso.
Si quieres explorar el país más allá de la ciudad y llegar a esos pueblos de cuento con molinos de viento que salen en todas las fotos, definitivamente lo mejor es reservar un coche de alquiler en Ámsterdam y recorrer el país por tu cuenta.
Para organizarnos, usamos Discovercars, un comparador de coches de alquiler que nos había funcionado muy bien en otros viajes. En este artículo te contamos todo: cómo funciona, qué esperar al conducir en Países Bajos, consejos prácticos y algunas rutas que merece la pena hacer con coche propio.
¿Merece la pena alquilar un coche en Ámsterdam?
La respuesta corta es: depende de lo que quieras hacer.
Si tu plan es quedarte en la ciudad, pasear por el Barrio de los Museos, visitar el Rijksmuseum y moverte en bicicleta o tranvía, el coche no lo vas a necesitar. De hecho, dentro de Ámsterdam un coche puede ser más un problema que una solución: el aparcamiento es caro, las calles del centro histórico son estrechas y hay muchas zonas de acceso restringido.
Pero si quieres explorar los alrededores (y créenos, merece mucho la pena hacerlo) el coche lo cambia todo. Los Países Bajos son un país pequeño pero sorprendentemente variado, y hay lugares preciosos a los que llegar en transporte público resulta complicado o directamente inviable. En esos casos, tener un coche de alquiler en Ámsterdam te da una libertad que no tiene precio.
Cómo reservamos: nuestra experiencia con Discovercars
Antes de este viaje ya habíamos usado Discovercars en otros destinos y sabíamos que el proceso era sencillo. Pero siempre da un poco de respeto reservar algo tan importante por primera vez en un país nuevo, así que te contamos cómo fue paso a paso.
Lo primero que hicimos fue entrar en la web de Discovercars, introducir Ámsterdam como punto de recogida, las fechas del viaje y el aeropuerto de Schiphol como lugar de entrega (o recogida, en nuestro caso).
Como en otras ocasiones, lo que más nos gustó fue la transparencia. En cada resultado puedes ver claramente qué incluye el precio, qué no incluye, cuánto es la fianza, si necesitas tarjeta de crédito o no, y las valoraciones de otros viajeros que ya han alquilado con esa compañía. Eso último es clave: no son valoraciones genéricas sino de clientes reales que han pasado por ese mismo proceso de recogida y devolución.
Elegimos un coche compacto para dos personas, con seguro a todo riesgo incluido (en Discovercars puedes añadirlo directamente y sale mucho más económico que contratarlo en el mostrador al llegar), y el proceso en general fue rapidísimo. Recibimos la confirmación al instante con todos los detalles.
Al llegar al aeropuerto de Schiphol, el proceso de recogida fue exactamente como nos lo habían descrito. Sin sorpresas, sin cargos extras que no hubiéramos visto antes. Ese detalle, que parece obvio, en el mundo del alquiler de coches es bastante de agradecer.
Lo que debes saber antes de conducir en Países Bajos
Conducir en los Países Bajos es bastante cómodo para el viajero español. Las carreteras están en muy buen estado, la señalización es clara y los holandeses son conductores respetuosos. Dicho esto, hay algunas cosas que conviene conocer antes de ponerse al volante.
La bicicleta manda (y hay que respetarla)
Es el punto más importante y el que más puede descolocar al principio. Los Países Bajos tienen una cultura ciclista fortísima y los carriles bici están por todas partes, incluso en carreteras que no esperarías. Los ciclistas tienen preferencia en muchas intersecciones y es tu responsabilidad como conductor estar atento. Sobre todo en zonas urbanas, ve siempre despacio y mira dos veces antes de girar.
Velocidades máximas
En autopista la velocidad máxima general es de 100 km/h (aunque en algunos tramos puede ser mayor o menor). En carretera convencional, 80 km/h. En zona urbana, 50 km/h, y en muchas zonas residenciales o centros de ciudad, 30 km/h. Hay radares con frecuencia y las multas son altas, así que respeta los límites.
Aparcamiento en Ámsterdam
Aparcar en el centro de Ámsterdam es caro y complicado. Si tu alojamiento está dentro del centro histórico, lo más recomendable es dejar el coche en un parking P+R (Park and Ride) en las afueras y entrar en transporte público. Son económicos, seguros y están bien comunicados con el centro.
Peajes y zonas de acceso
Países Bajos no tiene peajes en carreteras, lo cual es un alivio. Eso sí, algunas ciudades tienen zonas de acceso restringido o de baja emisión. Infórmate antes de entrar a cualquier ciudad que no conozcas, especialmente si el coche que has alquilado es antiguo o diésel.
El GPS, imprescindible
Las ciudades holandesas tienen muchos canales, calles de sentido único y restricciones de tráfico. Llevar GPS (o la app de mapas bien configurada) es absolutamente necesario. El coche de alquiler puede incluirlo, pero nosotros siempre preferimos usar el móvil con Google Maps descargado sin conexión, por si acaso.
Consejos prácticos para tu alquiler de coches en Ámsterdam
Más allá de conducir, hay cosas que conviene tener en cuenta a la hora de gestionar el alquiler en sí.
Reserva con antelación. Los precios suben mucho en temporada alta (primavera, especialmente durante la época de los tulipanes). Cuanto antes reserves, mejores opciones encontrarás.
Lleva siempre el carné físico. En Países Bajos no es necesario el carné internacional para ciudadanos de la Unión Europea, pero sí necesitas el permiso de conducir físico en vigor. No vale la app de la DGT.
Tarjeta de crédito física a tu nombre. La mayoría de compañías la piden para gestionar la fianza. Asegúrate de que la llevas y que está a nombre de quien ha hecho la reserva.
Revisa el coche al recogerlo. Haz fotos o vídeo de todos los ángulos antes de salir de la oficina o el parking. Cualquier arañazo o golpe previo debe quedar registrado. Es algo que lleva dos minutos y puede ahorrarte mucho dolor de cabeza a la devolución.
Devuelve con el depósito lleno. La política más habitual es recoger lleno y devolver lleno. Las gasolineras son fáciles de encontrar en carretera, aunque dentro de Ámsterdam hay pocas. Reposta antes de entrar a la ciudad el último día.
Elige el seguro adecuado. Nosotros siempre viajamos con seguro a todo riesgo. No es una gran diferencia de precio y te evita llevarte disgustos. En Discovercars puedes añadirlo directamente al hacer la reserva y las condiciones son muy claras.
Rutas para hacer con un coche de alquiler desde Ámsterdam
Y ahora viene la parte divertida: ¿a dónde ir? Los Países Bajos dan mucho más de sí de lo que parece. Aquí van algunas rutas que nosotros haríamos (o hemos hecho) con coche desde Ámsterdam.
Ruta de los molinos y los pueblos con encanto

Ámsterdam → Zaanse Schans → Volendam → Marken → Edam
Esta ruta se puede hacer en un día y es perfectamente circular. Zaanse Schans, a apenas 15 km de Ámsterdam, es el lugar donde ver molinos de viento en funcionamiento, casas tradicionales holandesas pintadas de verde y queserías y zapaterías artesanales. Sí, parece un poco parque temático, pero es auténtico y merece la visita.
Desde allí, en media hora llegas a Volendam, un pueblo pesquero en el lago IJmeer con un muelle precioso y restaurantes de arenque fresco. Marken, al otro lado de la bahía, es más tranquilo y casi desierto en temporada baja. Y para cerrar el día, Edam (sí, el del queso) es uno de esos lugares que parece sacado de una postal.
Los campos de tulipanes: ruta de Keukenhof

Ámsterdam → Lisse (Keukenhof) → Leiden → La Haya
Si viajas entre mediados de marzo y finales de abril, esta ruta es imprescindible. El jardín de Keukenhof, cerca de Lisse, es uno de los jardines florales más espectaculares del mundo: siete millones de flores plantadas cada año en 32 hectáreas. Con coche puedes llegar cómodo y, lo que es mejor, explorar los campos de tulipanes que hay alrededor: franjas de colores que se extienden hasta el horizonte y que nadie que visite Países Bajos debería perderse.
Después, Leiden merece una parada: ciudad universitaria con canales, museos y un ambiente tranquilo muy distinto al bullicio de Ámsterdam. Y para rematar el día, La Haya está a 45 minutos y es la ciudad más elegante del país, con el Parlamento, el Mauritshuis (donde está «La joven de la perla» de Vermeer) y una playa urbana en Scheveningen.
Utrecht y Giethoorn: la Venecia holandesa

Ámsterdam → Utrecht → Giethoorn
Utrecht es la cuarta ciudad más grande de los Países Bajos y tiene una catedral impresionante, los canales más bonitos del país (con terrazas a nivel del agua que no encontrarás en ningún otro sitio) y una energía estudiantil muy agradable.
A hora y media al noreste está Giethoorn, un pueblo sin carreteras donde los canales hacen de calles y los barcos son el transporte habitual. Con coche llegas hasta la entrada del pueblo y desde allí te mueves en barca o a pie. Es uno de esos lugares que parece inventado pero existe de verdad.
Ruta hacia Bélgica: Brujas y Gante

Ámsterdam → Brujas → Gante → Ámsterdam
Uno de los grandes lujos de tener coche en Países Bajos es que puedes salir del país en un momento. Brujas, en Bélgica, está a unas dos horas desde Ámsterdam y es una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa.
Sus canales, sus cervecerías trapenses y sus calles empedradas se merecen al menos una noche. Gante, a 45 minutos de Brujas, es más grande, más viva y tiene una escena gastronómica y cultural que no deja indiferente a nadie. Esta ruta en dos o tres días es absolutamente redonda.
Conclusión: el coche te abre otro país
Ámsterdam es perfectamente visitable sin coche. Pero los Países Bajos, en toda su extensión, se disfrutan mucho más cuando puedes ir a tu aire, parar donde quieras y llegar a esos rincones que no salen en los itinerarios organizados.
Nuestra experiencia con el alquiler fue muy positiva de principio a fin, en buena parte porque la reserva fue sencilla y sin sorpresas. Si estás pensando en hacer algo parecido, te recomiendo empezar por Discovercars: comparas opciones, ves los precios reales con todo incluido y eliges lo que más te encaje. Así de simple.
Tour Campiña Holandesa
Descubre los famosos molinos holandeses y 4 de los pueblos más encantadores de los Países Bajos. Este recorrido en autobús te lleva por por Edam, Volendam, Marken y Zaanse Schans. No te lo pierdas, sólo cuesta €39